Asensio recibe nuestro plan Entre Todos

Cinco representantes de los comités de empresa de El Periódico, Sport y revistas hemos entregado hoy al propietario de Grupo Zeta, Antonio Asensio Mosbah, nuestro plan de viabilidad Entre Todos y la última propuesta presentada en la mesa de negociación. La reunión también ha contado con la presencia de Juan Llopart, Conrado Carnal y David Casanovas. En la hora y media que ha durado, hemos explicado a Asensio nuestro planteamiento de repartir entre todas las partes implicadas los esfuerzos necesarios para dar viabilidad al grupo, y le hemos recordado los recortes traumáticos asumidos en los últimos años por la plantilla, que incluyen un ERE con 500 despidos, rebajas salariales y ajustes de plantilla y reducciones de jornada adicionales en algunas sociedades. Entre las aportaciones complementarias a las que pueda realizar ahora la plantilla, se encuentran las de la propiedad y las del personal fuera de convenio, a las que Asensio se ha mostrado abierto.

El propietario de Grupo Zeta se ha interesado en conocer de primera mano las impresiones de los representantes de los trabajadores y ha aceptado el ofrecimiento de los comités para reanudar las negociaciones en busca de un acuerdo que evite la alternativa de una iniciativa unilateral por parte de la dirección con los riesgos jurídicos y de conflictividad que comportaría.

Sin embargo, le hemos dejado claro que la propuesta que hay sobre la mesa de los comités de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de un 7% añadido a las rebajas ya en vigor supone un sacrificio enorme por parte de una plantilla cada vez más desmotivada ante los incumplimientos de convenios y la falta de perspectiva de futuro. Ante la insistencia de la dirección en que la empresa necesita el volumen de ahorro planteado, hemos respondido que en una negociación de buena fe todas las partes tienen que hacer cesiones, incluida la empresa, que pide el mismo importe desde noviembre.

Desde los comités queremos agradecer el respaldo mostrado por la plantilla en la concentración llevada a cabo para pedir la entrevista con el propietario y mostrar el rechazo a su última propuesta de un recorte salarial del 16%. Os seguiremos informando a través de comunicado o asamblea de las novedades que haya en el proceso.

Comunicación malintencionada de la dirección

Ante la notificación directa a los trabajadores que efectuó ayer la dirección de la empresa y que fue recibida con un gran malestar por la plantilla, el comité quiere aclarar algunos aspectos del contenido de la carta que consideramos que se han explicado de forma interesada e incluso malintencionada.

En primer lugar, si bien es cierto que hace más de dos meses que iniciamos las conversaciones, la dirección no ha modificado ni un punto de sus pretensiones económicas de rebaja salarial fijadas el viernes 22 de noviembre de 2014 en un porcentaje entre el 21% y el 32% dependiendo de la empresa afectada. En el texto de la carta se han eliminado las referencias a la recuperación salarial planteada por la empresa en la mediación que vinculaban el cumplimiento del business plan de la banca acreedora con nuestras opciones de recuperar un porcentaje del sueldo suspendido o la vuelta al salario de 2011 al finalizar el año 2016, posiblemente porque la intención real de la empresa sea no devolvernos un céntimo. Es de agradecer que por primera vez aparezca una referencia a las salidas de los 37 voluntarios pues la empresa todavía no se había dirigido a ellos de forma oficial desde que rellenaron las hojas de adscripción facilitadas por el director de recursos humanos. Sin embargo, todavía sigue sin dar una fecha para que los voluntarios puedan dejar la empresa.

El apartado de “actuaciones complementarias” es una forma velada de hablar de despidos en Sport y de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) añadido a la rebaja en Ediciones Zeta. Resulta insultante que a los comités se les hablara sin tapujos en la mesa de negociación y se pretenda engañar a la plantilla con descripciones confusas. La empresa incide nuevamente en que su propuesta final modifica notablemente las pretensiones iniciales y mezcla conceptos económicos que se autofinancia el trabajador, como la prestación por desempleo calculada sobre máximo como si todo el mundo tuviera dos hijos a cargo. Sucede lo mismo con la indemnización cobrada por venta forzosa de salario para camuflar la rebaja real que se le aplicaría al trabajador, tanto es así que llega a generar el inverosímil porcentaje de rebaja del 3,98% en 2014 y un acumulado del 8,41% cuando en realidad estaría aplicando un hachazo medio acumulado del 22% anual.

En su manifestación final, la empresa marca un objetivo claro en el que pretende obtener la viabilidad del Grupo solo con el esfuerzo salarial del personal de convenio y además amenaza con actuaciones futuras si no se llega al acuerdo, pretende hacer un ejercicio de responsabilidad especialmente por el bien de los trabajadores olvidando que tanto la propiedad como la propia dirección deberían tener el mismo interés en la continuidad del proyecto empresarial.

Ante semejante intento de manipulación, las plantillas de las diferentes empresas fuimos ayer por la tarde a pedir explicaciones al director de recursos humanos y al director general y les manifestamos, una vez más, que estamos dispuestos a negociar en términos razonables la solución a los problemas del Grupo pero que es necesaria la participación de todas las partes implicadas: banca, hacienda, propiedad, personal directivo y personal de convenio. Les recordamos que su propuesta de un 16% de rebaja salarial añadida a la actual ya había sido rechazada en asamblea general donde se explicó objetivamente el contenido de la misma por lo que no necesitaban engañar ahora a los trabajadores con explicaciones tendenciosas.

En cuanto a las medidas que pueda acometer la empresa de forma unilateral contra su plantilla, el comité y los trabajadores reaccionaremos con contundencia en todos los ámbitos y ante cualquier agresión y aprovechamos para agradecer el masivo apoyo a la movilización de ayer que refleja el estado de crispación al que la dirección nos lleva sometiendo en los últimos seis años.

Un nuevo intento sin acuerdo

Los comités de empresa afectados por la rebaja salarial que plantea la dirección de Grupo Zeta hemos vuelto hoy a la mesa de negociación a petición de la compañía y el moderador. En la reunión, la empresa ha manifestado que los 37 voluntarios podrán abandonar la compañía en las próximas semanas al margen de que exista un acuerdo sobre la rebaja salarial planteada.

Sin embargo, en el aspecto económico, la dirección ha mantenido su exigencia de recortar los sueldos en los mismos porcentajes introduciendo algunos matices en el formato y en la indemnización sobre la parte que pretende eliminar definitivamente.

Los comités hemos planteado nuestra propuesta final que supone prorrogar los acuerdos de rebaja vigentes en cada uno de los convenios colectivos, más una reducción de masa salarial en torno a los 4 millones de euros anuales, teniendo en cuenta las salidas voluntarias y un expediente de regulación temporal de empleo.

Lamentamos la actitud intransigente de la dirección del grupo ante una oferta que supone más de la mitad de los objetivos iniciales de ahorro en masa salarial de convenio y un esfuerzo muy significativo y traumático para la plantilla. Tal y como hemos propuesto en nuestro plan “entre todos” y refrendado en todas las asambleas, consideramos que el resto del esfuerzo debe ser asumido por la propiedad y el personal de fuera de convenio, así como por los bancos acreedores y hacienda.

Tal y como os avanzamos en la última asamblea general, los comités comunicarán si es necesario activar las medidas de presión en caso de que la dirección opte por llevar a cabo medidas unilaterales en lugar de intentar retomar las negociaciones aceptando de esta forma el ofrecimiento realizado por el moderador.

La empresa rompe la negociación

La dirección de la empresa representada por el director de recursos humanos David Casanovas ha decidido hoy a las 20:00 horas dar por finalizada la negociación en marcha. La empresa ha comunicado que su propuesta final suponía una rebaja salarial acumulada entre el 21% y el 32% según las sociedades.

La base de su propuesta consiste en prorrogar la rebaja temporal actual y añadir una rebaja de jornada y sueldo del 10% más la supresión definitiva del 6% del sueldo por el que ofrecen una indemnización de 27 días con el tope de 15 mensualidades a cobrar en dos años mediante 5 plazos. Como medidas adicionales, se incluían dos ERTES del 10%, uno en Ediciones Zeta y otro en EDECASA ,así como la rebaja de categorías para 30 trabajadores de EPP con el fin, según la empresa, de evitar 7 despidos.

La empresa ha rechazado la posibilidad ofrecida por los comités, de una rebaja acumulada, entre la vigente actual de hasta el 8% y la añadida del 3,7%, que sumarían una reducción de hasta el 11,7% compensada con una reducción de jornada equivalente al 10% y la compra de un trienio de antigüedad. Este planteamiento estaba supeditado a la aportación final de la propiedad y del personal de fuera de convenio además de la aceptación por la asamblea de trabajadores y el registro de los convenios colectivos que la empresa sigue incumpliendo.

La dirección ha dejado claro con rotundidad que los 37 trabajadores que finalmente se han adherido a su plan de bajas y prejubilaciones voluntarias incentivadas no podrán dejar la empresa ante la falta de un acuerdo, a pesar de que en su oferta enviada a la plantilla no condicionó unas salidas que preveía como inmediatas. A la vista de la respuesta de la empresa, el comité llevará a cabo las medidas jurídicas oportunas para garantizar los derechos de los trabajadores que se hayan presentado voluntarios.

El moderador ha propuesto a ambas partes la posibilidad de apurar más la negociación pidiendo un esfuerzo mutuo durante la semana que viene ante lo que la dirección de la empresa se ha negado tajantemente.

Os convocamos a una asamblea general el próximo lunes a las 16:30 horas en las redacciones de El Periódico en Barcelona y Madrid para explicar con más detalle la situación y las acciones a emprender ante una posible medida unilateral por parte de la empresa.

Asensio sigue desaparecido

Los comités de empresa afectados por el hachazo salarial que pretende llevar a cabo la dirección de Grupo Zeta hemos entregado a la compañía los borradores de los textos refundidos de los convenios colectivos desde 2008. De esta forma damos cumplimiento a nuestro compromiso de adelantar el trabajo previo necesario para registrar los convenios como requisito imprescindible para un eventual acuerdo. Al mismo tiempo, esperamos todavía una respuesta pormenorizada por parte de la dirección a las 36 medidas planteadas en nuestro Plan de Viabilidad Entre Todos, en el que concretamos vías de ahorro por un importe de 8,8 millones de euros y proponemos un esquema de aportaciones compartidas y proporcionales para garantizar el futuro de nuestros puestos de trabajo.

Sin embargo, el director de recursos humanos, David Casanovas, y la abogada de KPMG Cristina Samaranch se han limitado a ofrecer unas indemizaciones para bajas voluntarias que son del todo insuficientes a juicio de los comités. A pesar de nuestra advertencia de que las condiciones ofrecidas y el sistema de pago son poco incentivadores, la dirección de Grupo Zeta ha seguido adelante con su plan de bajas voluntarias comunicado a toda la plantilla y alargando el plazo de adhesión hasta el miércoles al mediodía.

Entendemos que, desde el punto de vista jurídico y legal, el plan de la empresa es del todo vinculante y, tal como ha anunciado, tendrá efectos inmediatos y permitirá evitar los 15 despidos planteados sobre la mesa. Ante el nuevo episodio lamentable del menosprecio mostrado por la dirección a la petición de la asamblea general de enviar el cálculo de la indemnización a toda la plantilla, todos los miembros de los comités de empresa hemos acordado solicitar por correo electrónico a RRHH nuestros datos individuales con el cálculo de la cantidad a percibir y os animamos a toda la plantilla a hacer lo mismo.

Cuando faltan sólo unos días para que finalice el plazo de negociación acordado, los comités nos preguntamos dónde está Antonio Asensio. El propietario sigue desaparecido y eludiendo su responsabilidad, como si la búsqueda de la viabilidad a través de las aportaciones de todos no fuera con él. Si es así, la puerta del acuerdo con la plantilla seguirá cerrada, y más cuando sus representantes en la mesa mantienen la misma exigencia desde noviembre de un recorte de más del 30% para ahorrar 7,3 millones en masa salarial del personal de convenio. La única negociación posible, según Casanovas, es elegir la vía para conseguir ese ahorro. Es decir, sólo nos da a elegir el arma para llevar a cabo el expolio de nuestros sueldos. Todos estos elementos convierten en una tarea prácticamente imposible ni siquiera una aproximación de las posturas.

La dirección activa el temporizador

En la última reunión mantenida con la dirección de la empresa, los directivos que representan a Antonio Asensio pusieron en marcha el temporizador para intentar imponer la rebaja salarial y los despidos anunciados. La dirección rechazó la propuesta de los comités de empresa afectados de reconducir el proceso iniciado por la empresa con la activación del artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores para modificar nuestra condiciones laborales hacia un nuevo marco de negociación basado en la buena fe y en el reparto equitativo de los esfuerzos entre todas las partes implicadas en el grupo. Para ello, los comités planteamos como condición indispensable y previa el registro de los convenios colectivos, cuyo incumplimiento ha motivado la presentación de tres denuncias ante la inspección de guardia, así como la declaración de una tregua navideña y la apertura de una mesa de negociación con un calendario de reuniones pactado y con la supervisión de un experto externo como moderador.

La respuesta del director de recursos humanos, David Casanovas, y de la abogada de KPMG Cristina Samaranch fue tirar a la basura nuestra propuesta y las vías de diálogo que abrían y ratificar que el contador de los 15 días naturales del periodo de consultas, que finalizarían el 13 de enero, previo a la rebaja salarial estaba ya en marcha y no se detendría. Casanovas y Samaranch pervirtieron nuestra propuesta y convirtieron el registro de los convenios colectivos en una carta de negociación que actuara como una zanahoria y un elemento de gracia y discrecional. Ese chantaje es inaceptable para la plantilla y mas cuando se trata de un incumplimiento con una mala fe flagrante. De nuevo, la dirección de Grupo Zeta sigue con su espiral de hostilidad sin variar un ápice su intención de reducir de forma permanente un 25% más los costes laborales, adicional a la rebaja temporal en vigor, en lugar de analizar seriamente la propuesta de los comités y dar pasos en esa dirección.

Ante esta situación, os invitamos a mantener las medidas de protesta acordadas en las asambleas de no firmar las artículos, fotos y gráficos en las ediciones digital y en papel, cumplir de forma estricta el horario y las tareas que figuran en nuestros convenios y suscribir la carta de reprobación a Asensio y a sus directivos, hasta la celebración de una nueva asamblea la próxima semana después de otra reunión con la empresa.

Los trabajadores de Grupo Zeta estamos hartos y queremos soluciones

Somos trabajadores de El Periódico de Catalunya, de Sport, de Interviú, de Tiempo, de Woman y de otras muchas publicaciones y empresas de Grupo Zeta y estamos hartos.

Estamos hartos de medias verdades, falsedades y engaños que siempre acaban igual: con despidos, rebajas salariales y maltrato a la plantilla.

Estamos hartos de que los directivos de Grupo Zeta nos lleven a la deriva menospreciando las ideas que aportamos los empleados sin valorarlas con seriedad únicamente por el hecho de que ponen en evidencia su incapacidad.

Estamos hartos de que El Periódico y otras cabeceras del grupo prediquen una cosa y practiquen lo contrario, de que critiquen la reforma laboral y los recortes salariales pero sean unas empresas abanderadas en imponerlos con mala fe manifiesta, justo cuando empieza el periodo de fiestas navideñas, alineándose con los dirigentes empresariales más rancios.

Estamos hartos de directivos provocadores que, lejos de tender puentes con los trabajadores a su cargo y llevar a cabo una gestión positiva de los recursos humanos, sólo demuestran su ineptitud levantando barreras con la plantilla.

Estamos hartos de dar cheques en blanco a una cúpula directiva y a unos accionistas que se burlan de nosotros al ocultar su remuneración y asegurar que ellos no van a contribuir a salvar el grupo.

Estamos hartos de ver cómo cientos de nuestros compañeros han tenido que dejar el grupo y cómo nuestras nóminas han vuelto a los niveles de principios de la década pasada.

Estamos hartos de que se valore más el trabajo externo que el realizado por los profesionales de la casa.

Estamos hartos de que directivos vinculados a entidades financieras den por cerrada una renegociación de un crédito sindicado que unos meses después reconocen que es imposible pagar a unos bancos que son los que más tienen que perder en caso de llegar a un concurso de acreedores.

Estamos hartos de que se nos pasen facturas que no corresponden a la plantilla como las actas fiscales por impuestos que no se pagaron en los 90 y que dieron abultados beneficios a los accionistas.

Estamos hartos de una empresa sin un liderazgo claro y que tiene como único plan de negocio cumplir los ratios exigidos por los bancos.

Estamos hartos de que nuestra cúpula directiva y empresarial carezca de una visión clara del negocio periodístico.

Por todo ello le pedimos a usted, como principal accionista y heredero del grupo fundado por su padre, una reflexión sincera, seria y en profundidad sobre el rumbo y horizonte de nuestra compañía y del equipo directivo necesario para conseguirlo, así como de los recortes que se nos han planteado como única solución posible. Hay otras soluciones que empiezan porque usted mismo tome las riendas de la crisis y lleve a cabo la aportación responsable que se espera del propietario que puede desbloquear el conflicto planteado por la dirección.